A veces me da miedo pensar, ¿y si no hubiera estado ahí en ese momento? ¿Y si hubiera dicho que no? ¿Si hubiera dicho que si?
Es curioso pensar que han sido un montón de pequeñas decisiones y casualidades las que nos han llevado al punto en el que nos encontramos ahora mismo; es verdad, a veces tengo miedo de despertarme y descubrir que todo ha sido un sueño, y que ese pequeño conjunto jamás volverá a repetirse de la misma manera, con lo que todo será diferente; gracias a Dios, se queda solo en una sensación que desaparece rápidamente.
¿Cómo serían las cosas ahora mismo si, simplemente, un pequeño detalle fuera diferente? Algo tan tonto como haber cogido un autobús quince minutos más tarde o haber ido a un local distinto aquella noche podría cambiar tantas cosas…
Pienso en la forma en que conocí a mi pequeño filósofo, la cantidad de pequeños detalles que podrían haber sido diferentes y que podrían haber hecho que jamás nos hubiéramos conocido. Si él no hubiera ido a donar sangre, lo cual hubiera sido muy probable; si yo en vez de en la zona de donantes, hubiera estado en el laboratorio, donde por aquel entonces solía estar mucho porque ya poco tenía que aprender en el otro lado; si él no se hubiera atrevido a ligar conmigo o yo no me hubiera atrevido a apuntarme sus datos y a agregarle… y todo esto se puede aplicar a todas las personas que conoces, a todo lo que has vivido, si tan solo un pequeño detalle variara…
A lo mejor es cierto que todo pasa por alguna razón y que no existen las casualidades, pero a mí me parece que todo tiene mucha más magia y más encanto si se ve de esta manera.