Hoy he vuelto a soñar,
he soñado contigo, con ese piano, con esa canción…
La sonrisa se borró de
tu rostro y quitaste la mano de mi hombro, yo comencé a tocar de nuevo, tocaba
para que recordases, para que no te fueras, tocaba por ti, tocaba por mí, tocaba
para demostrarte algo; te miré a los ojos, esos ojos azules, ahora no cabía
duda de que eran azules, pero estaban vacíos de sentimiento, esos ojos que
antaño me habían mirado con tanta ternura habían desaparecido, no quedaba
rastro de ellos.
Me asusté, comencé a
tocar con más fuerza, la canción se estaba distorsionando, no conseguía
identificarla ni yo misma, tú caminabas hacia atrás, te alejabas más de mí a
cada paso que dabas; mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y ya no era
capaz de tocar, la canción paró en seco. Alargué la mano, pero ya no había rastro
de ti, solo oscuridad.
Ya no estaban tus ojos
azules…
Ya no estaba tu cálida
sonrisa…
Ya nunca volvería a
mirarte a los ojos, a esos ojos azules…