Empezaré hablando de Zape porque cronológicamente apareció mucho antes que Zipi.
Zape… es la persona que más ha influido en mi vida. Le conocí cuando estábamos en cuarto de la ESO y al principio no pude evitar pensar “este chico es gay”; que equivocada estaba, aunque no fui ni la primera no la última persona que lo pensó. Durante todo primero de bachiller estuvimos sentados juntos, riéndonos, teniendo historias que incluso harían que nos separáramos durante un tiempo y nos sentáramos con otras personas. Pero volveríamos a sentarnos juntos, a pasar el verano juntos y a seguir el siguiente curso juntos y el siguiente verano… lloramos el uno con el otro y el uno por el otro, nos besamos y nos separamos y nos volvimos a besar y a separar hasta que todas esas historias se convirtieron en la mejor amistad que uno podía soñar tener, una necesidad del otro irremediable, risas, abrazos y consejos. Si hay una persona de la cual no puedo soportar alejarme es de él, siempre él, y ahora debo hacerlo, me influencia demasiado y necesito pensar, pero no puedo cortar toda relación con él, sería insoportable en todos los sentidos que esa palabra pueda adoptar; necesito recuperarme, pero debo hacerlo yo sola, me ha ayudado mucho, pero ha sido demasiado, ahora debo afrontar las cosas sola, su apoyo lo necesito y sé que lo voy a tener porque me quiere tanto como yo lo quiero a él.