domingo, 20 de noviembre de 2011

La rutina mata y quien diga lo contrario miente

Sí, es probablemente una de las verdades más absolutas con las que me he topado últimamente, la rutina es como una tortura que vas a tener el resto de tu vida como te descuides un poco.

A mí la rutina me persigue últimamente demasiado, para que os hagáis una idea, lo más emocionante que me ha pasado a mi últimamente ha sido encontrarme a un chico que bajaba a su perro el otro día a las mismas horas intempestivas que yo; es que a las 6:30 de la mañana las carreteras aún no están puestas, yo de hecho no dejo a mi perra cruzar la carretera porque en su lugar hay un agujero negro, si, si, no es coña, ¡un agujero negro! Aunque ahora que lo pienso… si la dejase cruzar y el agujero negro se la tragase no tendría que volver a bajarla… ¿Qué? Ejem, ejem… no, no, hombre, es coña, ¿cómo iba yo a hacerle algo así a mi bichito? Que cosas tenéis… en fin… volvamos al tema… Si queréis os cuento mi día a día para que os hagáis una idea:

Yo me levanto a las 5:30 de la mañana (si, exacto, cuando volvéis vosotros de fiesta, malditos…), desayuno medio dormida, vamos, que no veo lo que desayuno, que un día de estos me equivoco y en vez de cereales, me pongo en la leche comida de la perra y cuando me meta una cucharada en la boca me cago en todo, que bonito despertar, ¿eh? Después hago lo típico, me lavo los dientes, la cara, me visto (y cuando llego al hospital y me voy a cambiar pienso en que cojones me he puesto y me dan ganas de meterme bajo tierra…) y bajo a mi perra a la calle. Luego me cojo el autobús, me encuentro con las tres mismas personas de siempre, hago lo que puedo por no dormirme ni en el bus ni en el metro (que alguna vez me ha pasado, que me he pasado de parada por dormirme y cuando te das cuenta te llevas un susto de muerte y te vas cagando en todo mientras te cambias de vía y vuelves atrás) y llego al hospital. Cuido de mis bebés (realmente me paso casi todo el día viéndoles dormir y soñando poder ser ellos para hacer lo mismo) y a clase. Esto sí que es lo más problemático, en clase tienes dos opciones: ponerte delante para poder ver la letruja diminuta de las diapositivas mientras rezas por poder mantener los ojos abiertos y no dormirte en las narices de tu profesor de farmacología cuya cara da miedo, o bien ponerte detrás, no ver un culo y oír aún menos, con lo que no te enteras de la misa a la media, pero oye, te echas unas siestas finas, aunque tienes la impresión de que cuando lleguen las navidades y tengas que ponerte a estudiar las vas a pasar putas. Tras esto tiras a casa, te duchas, cenas y a dormir porque mañana viene lo mismo pero más y mejor.

Pues eso, no se a vosotros, pero a mí me vendieron en su día que la vida universitaria era algo así como la ostia y yo de verdad que no lo veo, que era la mejor época de tu vida, bla bla bla; si ésta es la mejor época de mi vida, ¿qué me espera cuando me ponga a trabajar? No quiero ni pensarlo, lo que yo pienso es que mi carrera es lo peor de lo peor y que cuando me ponga a trabajar y tenga dinero va a ser la leche y voy a hacer todo lo que se supone que tendría que haber hecho pero aún más y mejor, ¡ja! Toma esa vida universitaria.        
   

lunes, 12 de septiembre de 2011

El amor a primera vista

Como viene siendo costumbre en mí, tras un mes desde la última entrada, vuelvo a actualizar; y no, no es que sea una vaga, es que tengo muchas cosas que hacer, ¡que no os enteráis! En fin… a lo que íbamos…

Ayer pusieron en La Sexta West Side Story, yo no la había visto y como película de renombre que es, mi madre me insistió en que me quedara con ella a verla, que me iba a gustar. Tras media hora de película (pues no fui capaz de ver más, me resultaba un tanto aburrida, para que mentir) me di cuenta de que era como Romeo y Julieta a lo moderno y con música y bailes, y eso me hizo pensar, de nuevo, en el amor a primera vista, y es que cada vez que leo un libro como Romeo y Julieta o cada vez que veo una película como Titanic no puedo evitar pensar que el amor a primera vista no existe, a menos desde mi punto de vista.

Me explicaré… para mí, enamorarse de una persona es conocerla (algo que a primera vista es bastante obvio que no puedes hacer) y que, pese a sus defectos, te guste tal y como es, que seas capaz de estar con esa persona tanto en lo bueno como en la malo, porque, incluso en sus peores momentos, la sigues queriendo, su dolor es el tuyo y su alegría también, porque conoces a esa persona hasta lo más profundo de su ser y sabes que merece la pena, a ti te merece la pena. Sin embargo, el “amor” a primera vista no es más que un cuelgue, conoces a esa persona y de primeras te gusta, te hace sentir esas maravillosas mariposas en el estómago, pero no es amor, te atrae la imagen que de primeras da esa persona y la posterior idea mental que te haces tú. Lo que pasa es que muchos de estos cuelgues acaban llevando a conocer más a fondo a esa persona y acabar enamorándote de ella, de ahí que se llegue a confundir esa emoción y ese cuelgue del principio con amor.

Al menos esta es mi idea, aunque reconozco que para cada persona el amor puede ser diferente, pero a mí la idea de enamorarse de alguien a primera vista me resulta algo superficial, para mí el amor es algo mucho más profundo y que en realidad ni siquiera sabes cuándo te ha ocurrido, simplemente un día miras a esa persona y piensas “Joder… estoy enamorada”.    

miércoles, 10 de agosto de 2011

Falsas apariencias


Ayer estuve pensando... hay mucha gente que se comporta de una manera muy distinta a como son realmente cuando conocen a gente, ¿por qué? Es normal que cuando conoces a alguien te esfuerces en parecer una persona más simpática de lo normal, quieres caer bien, es lógico que la forma en la que te comportas sea más agradable de lo normal, mejor, ¿pero qué pasa cuando eso se alarga en el tiempo? Me refiero, parece haber gente que se esfuerza mucho, muchísimo, en ser unas personas distintas a quienes son realmente, y lo mantienen el suficiente tiempo para ganarse a esa persona, pero ¿qué pasa después?

Después pasa que conoces a la persona que es realmente y puede pasar algo muy grave: que te decepcione. Claro, ahora esa persona que es realmente se queda a la altura del betún de la persona que fingía ser, al final, fingir ser la persona más cachonda del mundo es contraproducente, acabas decepcionando a las personas a la larga.

Es cierto que las primeras impresiones que te llevas de una persona nunca son las acertadas, al menos la mayoría de las veces no lo son, pero de ahí a que una persona cambie del día a la noche… hay un gran paso. Pero como todo, hay cambios que son para bien y otros que son para mal; a todos nos ha pasado conocer a una persona y que sea la cosa más seca y rancia del mundo, lo más serio que ha parido madre, y que cuando quedas un par de veces o más con ella resulte que no, que no sabe hacer otra cosa que el gilipollas (en el buen sentido de la palabra) y no paras de reírte en ningún momento. Pero ese tipo de gente es distinta de la primera de la que he hablado, normalmente esa gente es demasiado tímida como para mostrarse como es en un primer momento.

Claro que hay muchos más cambios distintos a estos mencionados, pero volviendo al tema… ¿Por qué hay personas que se esfuerzan tanto por agradar a desconocidos, pero luego con la gente que se supone que le importa no se esfuerzan para nada? En realidad estoy haciendo esta pregunta al aire, no sé si sabré la respuesta alguna vez, pero si la encuentro, no os preocupéis que os mantendré informados.   
   

viernes, 8 de julio de 2011

Prefacio


La niña levantó la cabeza y miró, primero a su madre y después a su padre, cada uno sentado a un lado suyo; ambos tenían cara de preocupación, pero ella no lo entendía, recordaba haber estado en esta misma sala tres años atrás, cuando su hermano cumplió 11 años, en ese momento, él había entrado por la puerta que ahora ella tenía delante, había estado allí dentro bastante tiempo, no sabía exactamente cuánto, y había vuelto a salir, se fueron todos a casa y se acabó, nada más había ocurrido.


Buscó a su hermano con la mirada y le encontró hablando con un amigo suyo, cuya hermana menor también se encontraba sentada esperando a pasar por aquella puerta, como ella. Él debió notar su mirada en la nuca, con lo que se dio la vuelta y le sonrió, pero no era una sonrisa auténtica, era una de esas sonrisas que ponía cuando intentaba calmarla y decirle que todo iba a salir bien.

Volvió a mirarse los zapatos sin entender nada, en la sala había mucha gente que se encontraba igual que ellos, padre serios e hijos sentados sin saber muy bien a qué atenerse, sin embargo, también había bastantes padres con grandes sonrisas que charlaban, animaban y deseaban suerte a sus pequeños, pero, ¿suerte con qué?

No se dio cuenta cuando un hombre trajeado salió por aquella enorme puerta y entre todos los nombres que dijo, citó el suyo, fueron sus padres quienes le dieron un golpecito para que se levantara y ella obedeció, echando un último vistazo a sus padres antes de entrar, comprobando que su madre abrazaba a su padre mientras sollozaba y su hermano se sentaba en la silla que antes ocupaba ella.

Nunca supo cuando tiempo se pasó ahí dentro, pero cuando salió sus padres seguían fuera esperando, aunque su hermano se había quedado dormido en la silla. Ellos le hicieron preguntas sobre lo que había pasado ahí dentro, a lo que ella solo fue capaz de contestar que le habían hecho cosas que ellos llamaban “test” y otras pruebas  que intento explicar sin demasiado éxito.

Dos semanas después, cuando ella ya había olvidado completamente los sucesos de ese día, tres hombres trajeados irrumpieron en su casa cuando estaban comiendo, mientras uno subía a su habitación y cogía sus cosas más preciadas, los otros dos intentaban separarla de sus padres y de su hermano; ella lloraba y no entendía nada, mientras les llamaba a gritos y forcejeaba para librarse de los brazos de uno, veía como su padre intentaba sujetar a su madre para que no saliera detrás de ella y el otro hombre trajeado sujetaba a su hermano mayor, el cual intentaba mediante patadas y puñetazos quitárselo de encima para volver junto a ella, aunque sin ningún resultado. Cuando el tercero de aquellos hombres bajó de su habitación, la arrastraron hacia la puerta, donde había aparcado un coche negro; la metieron en él mientras ella seguía llorando y oía como su madre gritaba su nombre desesperada y justo antes de que se cerrara la puerta del coche, pudo vislumbrar por última vez a su familia.    


domingo, 12 de junio de 2011

Un poco de historia


Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy pija…

Una niña rubia y tonta se codeaba con muchas otras niñas rubias y tontas (sí, es cierto… Dios las crea y ellas se juntan), pero quiero pensar que esta niña era un poco más inteligente que el resto, por eso, cuando pocos años después apareció una niña morena que la seguía a todas partes, decidió que no sería mala idea dirigirle la palabra, descubriendo, contra todo pronóstico, que aquella niña morena, de nombre BrownLittleGirl, tenía muchas cosas en común con ella, con lo que comenzaron a trabar una amistad que poco gustaba a sus otras compañeras rubias (“Oh Dios mío, es una morena plebeya, ¿qué hace con nuestra compañera?”). Lo cierto es que poco tiempo después, aquellas dos niñas empezaban a aburrirse de estar sentadas mirando como los galanes competían los unos contra los otros mientras ellas tenían que animarles o llorarles (definitivamente, sí, era, al menos, un poco más inteligente).

Paulatinamente, se fue separando del grupo de rubias. Un año después de conocer a BrownLittleGirl apareció en su vida otra morena, Esme. Al principio se llevaban de patadas, literalmente hablando, pero el roce hace el cariño, con lo que las tres chicas se hicieron inseparables. Dos años después aparecerían en sus vidas dos chicas (morenas de nuevo, ojo al dato) bastante “especiales”, dos chicas a las que al principio tenían más miedo que otra cosa, pero las apariencias engañan y descubrieron que eran precisamente sus rarezas y excentricidades lo que las hacían tan atractivas y especiales, ellas eran Verita y LastJuliet.

El grupo, poco a poco y sin saber muy bien como, fue creciendo, de forma que poco tiempo después aparecieron Cornelia, La Mafiosa y Mushu y algo más tarde Mr. Skeleton y The Captain.

De esta manera, la niña rubia y tonta había dejado de vivir en ese mundo “perfecto” de galanes y princesas para acabar en uno algo más imperfecto, pero bastante más divertido. Ahora esa niña rubia ya no es ni niña, ni rubia.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Cómo quieren que las mujeres nos portemos bien?

¿Cómo narices quieren que las mujeres nos portemos bien?

Si de niñas veíamos que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tíos, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una fulana, Pulgarcito tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba!!!!! VAMOS, vamos...!!!!

miércoles, 20 de abril de 2011

Casualidades


A veces me da miedo pensar, ¿y si no hubiera estado ahí en ese momento? ¿Y si hubiera dicho que no? ¿Si hubiera dicho que si?

Es curioso pensar que han sido un montón de pequeñas decisiones y casualidades las que nos han llevado al punto en el que nos encontramos ahora mismo; es verdad, a veces tengo miedo de despertarme y descubrir que todo ha sido un sueño, y que ese pequeño conjunto jamás volverá a repetirse de la misma manera, con lo que todo será diferente; gracias a Dios, se queda solo en una sensación que desaparece rápidamente.

¿Cómo serían las cosas ahora mismo si, simplemente, un pequeño detalle fuera diferente? Algo tan tonto como haber cogido un autobús quince minutos más tarde o haber ido a un local distinto aquella noche podría cambiar tantas cosas…

Pienso en la forma en que conocí a mi pequeño filósofo, la cantidad de pequeños detalles que podrían haber sido diferentes y que podrían haber hecho que jamás nos hubiéramos conocido. Si él no hubiera ido a donar sangre, lo cual hubiera sido muy probable; si yo en vez de en la zona de donantes, hubiera estado en el laboratorio, donde por aquel entonces solía estar mucho porque ya poco tenía que aprender en el otro lado; si él no se hubiera atrevido a ligar conmigo o yo no me hubiera atrevido a apuntarme sus datos y a agregarle… y todo esto se puede aplicar a todas las personas que conoces, a todo lo que has vivido, si tan solo un pequeño detalle variara…

A lo mejor es cierto que todo pasa por alguna razón y que no existen las casualidades, pero a mí me parece que todo tiene mucha más magia y más encanto si se ve de esta manera.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nacidas del Odio


¿Os he contado alguna vez por qué existen rosas rojas? ¿No? Pues ahora vais a saberlo…

Hay una historia que cuenta…
Las rosas eran las flores más bonitas y brillantes del jardín, eran envidiadas por el resto de flores. Su color blanco era tan puro que ninguna otra flor podía igualarlo. Con el tiempo, el resto de flores fueron adquiriendo colores llamativos: rosas, azules, amarillos, violetas…, tonalidades que llamaban mucho la atención; las rosas se negaron a cambiar su color, pues pensaban que su blanco puro siempre las pondrían por delante del resto de flores; sin embargo, los humanos fueron atraídos por los colores vívidos del resto de flores; las rosas, sintiéndose traicionadas, trazaron un plan para vengarse de los humanos y volver a ser las flores más bellas: sacaron espinas, de forma que cuando un humano fuera a cogerlas, se pinchara con ellas y las rosas pudieran coger su sangre para teñir sus petalos de aquel rojo brillante.

Y así, del odio, nacieron las rosas rojas.

sábado, 5 de marzo de 2011

Fashion Victims


Las mujeres somos víctimas de un complot urdido por mentes perversas que se reúnen en un lugar secreto y deciden lo que ellos llaman “tendencias de moda”. ¿Quiénes son? ¿Cómo lo hacen? Yo me imagino que llega Paco Rabanne y dice:
-Veo que este año se va a llevar el azul petróleo.
Y saltan a dúo Victorio y Lucchino:
- Eso, eso. Y los jerséis sin mangas, pero de cuello alto, ¡y que se jodan!.

¡Y date por jodida! Porque la moda no es una industria, ¡es una secta dirigida por maricones! Y de esos seres que nos odian, ¿qué podemos esperar? Si nos hacen ir con estos pantalones que se abrochan en la rabadilla y nos hacen creer que vamos bien (creo que lo hacen para que enseñemos esos ridículos tangas que tanto molestan), o con esos otros pantalones de pata larga que van limpiando las aceras.
¿Sabéis lo que son las fashion victims? Son las mujeres que han caído en sus redes y ya no pueden escapar, esas que cuando se acercan a un escaparate oyen voces en su cabeza: “El poder de la moda te obliga”, “el poder de Dior te gobierna”.

Realmente, yo me dí cuenta del poder que tiene esta secta cuando intenté comprarme un vestido rojo. Parece fácil, ¿verdad? Un vestido rojo. Pues no, ¡porque las tiendas están en el ajo! Son las representantes de Dior en la tierra. Y, claro, llego yo y le digo a la dependienta:
- Buscaba un vestido rojo.
Y me suelta:
- ¿Rojo? Este año no viene nada en rojo, este año viene el azul petróleo.
-¿Y eso rojo de ahí?
- Eso es la funda del extintor, pero si quieres te la saco.
¡Así es como empiezan las sectas: anulando tu voluntad! Porque, de repente, me veo diciendo:
- Vale, sácame uno azul petróleo de la 36.
Y, en ese momento, la dependienta me mira como se mira un Fiat Panda desde un todoterreno:
- ¿La 36? Tú estarás entre la 38 y la 40.
Claro, yo la miré a ella como diciendo: “Y tú estarás entre gilipollas y tonta del culo”, pero le dije:
- Perdona, yo soy una 36.
- No, si ya, pero es que este año viene la 36 ceñida, ¿sabes?
Y es que ese es el segundo paso de la estrategia de la secta. Disminuir tu autoestima para poder dominarte mejor. Ahí, yo dije:
- Con esto no me pillan. ¡Yo me pruebo la 36 aunque me la tenga que meter a rosca!

Y, claro, te miras al espejo y ves lo que ves. Una morcilla, una morcilla color azul petróleo.

Y digo yo, si en todo el mundo un metro es un metro y un kilo es un kilo, ¿por que la talla 36 no es siempre la talla 36? Tú vas al Carrefour y la talla 36 se la puede poner King África y, sin embargo, te vas a Versace y la 36 no se la pone ni Nicole Kidman.

Total, que hice lo que hacemos todas: llevármelo. Sí, porque pensé lo que pensamos todas: “Así me obligo a adelgazar”.
“Me obligo a adelgazar”… ¿Seremos idiotas? A las dos semanas te estás obligando a regalárselo a tu prima. ¡Es como comprarte unos zapatos de la 34 para obligarte a que te encoja el pie!

Pero es que ese es otro de los síntomas de que estás entrando en la secta, someterte voluntariamente al sufrimiento físico. Aunque, a veces, cuando todavía no estás abducida del todo, consigues tener un momento de lucidez y decir: “No, no me lo llevo”. Y, entonces, esa enviada del mal que es la dependienta te dice la frase definitiva:
- Llévatelo, no seas boba, ¡qué lo puedes devolver!
¡Y lo compramos! Como lo puedes devolver... Eso es como comerte un trozo de moqueta: ¡como lo puedes devolver!

Así que volví a casa con mi vestido azul petróleo de la 36, me lo pongo y le pregunto a mi madre:
- ¿Cómo me queda?
- Pequeño.
- ¿Si? ¿Me marca mucho?
- Te va a hacer llagas. 
Ahí me dije: “Itaca, modérate. Esta es otra prueba. La secta de la moda quiere que rompas lazos con tu entorno, ¡No, no van a poder conmigo!”.
Me lancé a la calle y no paré hasta que encontré el único vestido rojo que quedaba en toda la ciudad. Cuando lo vi, dije: “¡Me lo compro! ¡Que le den a Paco Rabanne ! Y que Victorio le dé a Lucchino… ¡Ja!” Y salí de la tienda triunfante, con mi vestido rojo. Pero la alegría me duró dos escaparates.

Es algo que nos pasa a todas las mujeres. De repente, se te viene el mundo encima: “Coño, ¿y qué hago yo con un vestido rojo, si este año lo que se lleva es el azul petróleo?” Oye, que no pude pegar ojo en toda la noche, tuve unas pesadillas... Estaba yo en una misa negra, atada de pies y manos, y los grandes gurús de la moda, rodeándome como en Poltergeist: “Itacaaaa, veeen hacia el glamouuuuur”
Total, que me desperté, empapada en sudor y dije: “¡Vale, está bien, me rindo!” Me unté entera con vaselina para que me entrara el vestido y me presenté en la fiesta vestida de azul petróleo.

Cuando llegué me encontré con que íbamos todas iguales... Allí había más azul petróleo que en una playa del golfo Pérsico. Ahí te das cuenta de que te han captado, has entrado en la secta, y a partir de ese momento honrarás a Victorio y a Lucchino, no nombrarás a Chanel en vano y amarás a Dior sobre todas las cosas.

PD: ¿Alguien me puede explicar qué coño es el color “azul petróleo”? Tardé siglos en comprender que las cosas pueden ser de color buganvilla, no me vengas ahora con el petróleo, ¡por favor! El petróleo es negro como los cojones de un… (y perdón por la expresión...). 


lunes, 14 de febrero de 2011

San Valentín

Hoy es 14 de febrero, todos sabéis lo que eso significa, hoy es el día de San Valentín, el día de los enamorados, bla bla bla…

Para mí es un día completamente normal, me he levantado a las 6 de la mañana para ir a prácticas, aunque sí que es cierto que me han abordado con rosas en el hospital, lo cual no me suele pasar muy a menudo, no entiendo porque la verdad. La cuestión es que yo creo que San Valentín es una excusa más para ser consumista y gastar y gastar; sí, ya sé que se celebra desde hace muchos años, siglos incluso, pero, sinceramente, ¿no te imaginas a un aldeano de la Edad Media regalándole una gallina o un cerdo a su amada y diciéndole “te quiero”? Yo sí, y te aseguro que le costaba esa gallina un ojo de la cara, vamos, consumismo puro y duro.

Otros me dirán que lo hacen para demostrar cuanto quieren a su pareja, ¿es que solo se lo puedes demostrar cuando inventan una fiesta para ello, es más legítimo entonces? Pues yo quiero que inventen una fiesta en la que puedas demostrar tu odio por la gente y que no te puedan decir nada, algo así como: “Toma ostión, es que es la fiesta del día del odio” “¿En serio? Joe… pues muchas gracias” y todos felices y contentos, sería una forma de desestresarte estupenda, incluso podrías llamar a tu jefe capullo a la cara y no pasaría nada. Pero bueno, lo que quería decir es que no tienes que esperar a que sea San Valentín para demostrar a tu pareja cuanto la quieres, díselo cuando tengas ganas de hacerlo, aunque no venga a cuento, mírale fijamente a los ojos y dile “te quiero” y sigue mirándole mientras sonríes hasta que se ponga igual de rojo que las cajas con forma de corazón llenas de bombones que venden por estas fechas. No tienes porque esperar a que sea el día de los enamorados para llevarla a cenar a un restaurante al que os apetecía ir, de hecho lo tendrá mucho más en cuenta si lo haces otro día cualquiera, simplemente porque te apetece; no esperes a tener una excusa para comprarle ese jersey que viste, cómpraselo y regálaselo porque sabes que le va a quedar bien, ya está.   

Yo esta noche voy a ver un musical con mi filósofo, pero sé perfectamente que es algo que podríamos haber hecho cualquier día, ha elegido este porque estaba cerca de mi cumpleaños y era su regalo, pero es algo que hacemos simplemente porque queremos hacerlo juntos. Así que os animo a todos a que cualquier día, simplemente porque queráis, hagáis esas cosas románticas tan del día de los enamorados, que digáis a vuestra pareja cuanto la queréis sin importar el día que sea. Feliz día a todos los enamorados y no por este día que es hoy, si no porque lo estáis, y aquellos que aun no lo estáis, ya aparecerá, mientras mimad mucho a vuestros amigos que no hay nada mejor que tenerlos cerca.        

miércoles, 2 de febrero de 2011

Los Record Guinness

Escribo esta entrada en honor a Verita, que ha decidido, junto con otros compañeros de la carrera de Periodismo, batir un Record Guinness. Imaginaos mi cara cuando me lo dijo, estuve a punto de preguntarle si iban a tirar de algo sumamente pesado con los genitales… luego decidí que era mejor dejarla terminar de hablar (y no, no es que tenga una especie de obsesión extraña con los genitales, es que hace años vi en un programa a un tío que intentaba batir ese record y creo que me ha dejado marcada ya para el resto de mi vida).

He estado investigando un poco sobre los records, por ejemplo, el record de las piernas más largas del mundo lo tiene una mujer cuyas piernas, agarraros, miden 1,32 m., ¡sus piernas miden 30 centímetros menos que yo! ¡Sus piernas miden lo mismo que mi bisabuela! Me gustaría ponerlas al lado y hacerlas una foto… De hecho, el hombre más bajo del mundo mide la mitad que las piernas de esa mujer.

Hay records realmente impresionantes, como la mayor estructura construida con naipes, y otros muy absurdos, como el contacto corporal con hielo de mayor duración, un tío que decidió que eso de pasar frío le molaba que no veas y se pasó 1 h, 42 m y 22 s pegado al hielo y cuando digo pegado, me refiero a eso, a pegado, porque como muchos de vosotros sabéis al hielo te pegas... seguro que se pasó más tiempo despegándose del hielo con cuidado de no morir en el proceso que pegado a él... pero de eso no hay un record.

Pero a lo que iba, Verita y sus compañeros se han propuesto batir un record, ¿cuál? el programa magazine de radio más largo de la historia, eso significa que van a estar nada más y nada menos que 60 horas emitiendo ininterrumpidamente, vamos, que se olviden de mear y de comer, de beber, de ducharse, de… pobres los invitados al programa, espero que a ellos sí que les dejen comer; sí, has leído bien, invitados, a este programa de radio van a ir personalidades como Iker Jiménez, El Gran Wyoming, Eva Hache, Juanra Bonet… incluso cantantes como Melocos y Nena Daconte. Lo sé, va a ser un gran acontecimiento, siempre he dicho que mi carrera mola por las prácticas y todo eso, pero debo callarme porque esto SÍ que mola, si no quieres perdértelo y quieres estar al tanto de todo busca “Inforadio Record” en tuenti y verás a lo que me refiero. En fin, lo dicho, ¡a hacer historia chicos!          


viernes, 28 de enero de 2011

Verdes o azules

Esta noche he soñado, he soñado que en mitad de la nada yo estaba tocando el piano, tocaba la canción, sí, esa canción, esa que un día, que ya parece muy lejano, te pedí que me tocaras.

Detrás de mí, escuchando, estabas tú, estabais los dos, escuchando, inmóviles, sin hacer ningún ruido que pudiera distorsionar la melodía. Uno de vosotros descubría en esas notas un mundo, me descubría a mí, se descubría a sí mismo, nos descubría a ambos. El otro recordaba, rememoraba mientras interiorizaba esas notas y comprendía muchas cosas que hasta ese momento no había comprendido. Yo mientras tocaba, hipnotizada, tocaba para ambos y para ninguno a la vez, tocaba para mí, o por mí, aun no estaba segura, tan solo tocaba.

La canción se acercaba a su fin; uno de vosotros se acercó a mí sin que me percatara, el otro solo observaba la escena, se había convertido en un mero espectador. Junto con el eco de la última nota, tu mano se posó sobre mi hombro, yo sonreí y miré tus ojos verdes, o quizás eran azules, aun no lo recuerdo…  

jueves, 20 de enero de 2011

Encuentro

Estaba cansado, cansado de caminar por aquel desolado lugar, por aquel camino lleno de mentiras y engaños, cansado de caminar durante toda su vida y haberse dado cuenta tan tarde, necesitaba salir de allí, lo necesitaba con una urgencia imperiosa.

En su vagar sin rumbo alguno, entró sin saber cómo en una habitación, juraría que llevaba caminando todo el rato por roca árida, sin embargo, allí se hallaba. Cuando consiguió adecuar los ojos a la luz de la estancia, observó que de espaldas a él se hallaba una mujer que se encontraba desnuda, su largo pelo color caoba contrastaba con su blanca espalda. Se quedó observándola un tiempo porque algo le resultaba extrañamente familiar en ella, sin embargo, la joven no pareció percatarse de su presencia.

-Necesito salir de aquí, de este lugar, ¿podrías indicarme una salida? – se aventuró a decir finalmente; la joven no se inmutó en lo más mínimo y continuó de espaldas a él cuando contestó.
-Eso depende de a donde quieras salir – su voz era suave y tranquila, sin embargo, transmitía cierto respeto.
-No lo sé, tan solo quiero salir de este lugar.
-Vagar sin rumbo alguno nunca te ha dado resultado.

Se fue hacia otra estancia, él la siguió, hipnotizado por el movimiento de su pelo sobre su espalda. Cuando entró, descubrió que ella estaba vestida, quizás lo había estado todo el rato y había sido su imaginación la cual la había desnudado, lo cierto es que no estaba seguro. Ella se sentó en una alfombra y se dio la vuelta, entonces él pudo observar su cara: era ella, siempre había sido ella, siempre había estado ahí.

-Pero si eres tú… - fue lo único que pudo decirle.
-Claro, yo soy yo y tú… eres tú.
-Siempre tan irónica – susurró con nostalgia.
-¿Ya has decidido a donde quieres salir? – él meditó un momento y antes de que pudiera contestar, ella le leyó la mente, ya lo había hecho en algunas ocasiones anteriormente, cuando todo era distinto – Sé que simplemente quieres salir, pero salir supone entrar en algún sitio, lo sabes, no puedes seguir evitando tomar decisiones o dejarte llevar siempre por el camino más fácil – la última parte hizo que sintiera una punzada en el pecho. Se quedó mirándola mientras pensaba, antes podían pasarse así ratos verdaderamente largos, cuando una sonrisa y una mirada lo decían todo y a la vez nada, fue entonces cuando se dio cuenta.
-Tú sabes a donde debo salir – con eso decía exactamente lo que quería decir, sabía que ella iba a entenderlo, y así lo hizo, le sonrió mientras se levantaba y le tendía una mano, él la cogió y recordó que siempre estaba más fría que él, ésta vez no era distinto, era como si todo volviera a ser como antes, solo que muy diferente.

Ella abrió una puerta en la cual él no se había fijado anteriormente, la luz que entraba le cegaba, no veía nada, se sentía vulnerable, pero esta vez ese miedo no le iba a frenar, no le iba a hacer retroceder; apretó su mano con más fuerza y ella le respondió devolviéndole el apretón.    

domingo, 16 de enero de 2011

Primeras veces

Las primeras veces son una de las cosas más maravillosas de una relación, esos momentos en los que el corazón te da un vuelco.


La primera vez que te mira con esa sonrisa, la primera vez que te coge la mano, la primera vez que te besa… todos esos primeros momentos se quedan grabados en la mente a fuego y, de repente, te encuentras en tu casa rememorándolos mientras sonríes como una idiota y de repente te ríes. La primera vez que te toca de esa manera, la primera vez que te duermes en sus brazos de los cuales no quieres salir, la primera vez que te despiertas al día siguiente y lo primero que ves es a él… y deseas con todas tus fuerzas que eso ocurra cientos de veces más.

Las últimas veces son bastante más agridulces, unos nuevos primeros momentos luchan por apartar esos últimos, luchan contra ese último abrazo, esa última sonrisa, ese último beso, ese último hasta luego y finalmente contra ese último y definitivo adiós… y ganan, por supuesto que ganan.    

miércoles, 12 de enero de 2011

Welcome… to the Paradise!

Al paraíso de… ¡los exámenes! Sí, estamos a mediados de Enero y todos sabemos lo que eso significa, que los exámenes están a la vuelta de la esquina.

Todos nos propusimos estudiar en Navidades, pero ninguno hemos podido; no es culpa nuestra, han sido los compromisos familiares: esas comidas y cenas con la familia que tanto se alargan… El resto de días, entre las compras de navidad y ver a los amigos (que es algo obligatorio, espíritu navideño llamémoslo) tampoco han sido productivos, con lo que nos encontramos a un mes de los exámenes y no hemos dado palo al agua, como dicen nuestras madres.

Ahora todos nos encontramos en la misma situación, nuestras vidas se limitan a una rutina soporífera que da ganas de llevar acabo suicidios colectivos. Entre semana nos dedicamos únicamente a ir a clase y encerrarnos en las bibliotecas de las universidades; en el caso de que hagamos pellas no es para ir al 100 montaditos un miércoles para beber cerveza por 1€, no… eso pasó ya a la historia, si hacemos pellas es para poder estudiar aun más de lo que lo hacemos. Los fines de semana se permite, para los que son más afortunados, una salida cortita con algunos amigos, suele ser una cena o comida, en la cual, no se sabe cómo, siempre se acaba hablando de los exámenes. ¿El resto del tiempo? Estudio, estudio y estudio.

Ésta es la norma general para la mayoría de los universitarios, luego estamos aquellos que de verdad nos proponemos estudiar, que nos sentamos delante de la mesa con los apuntes, pero que al cabo de dos horas lo único que hemos hecho es descubrir en el gotelé nuevas formas de animalitos que no habíamos descubierto ni en Junio ni Septiembre del año pasado, los que hacemos pellas para ir a casa a estudiar y acabamos viendo cualquier chorrada en seriesyonkis o videos de caídas absurdas en el Youtube, los que vamos a la biblioteca para estudiar, pero que entre pitos y flautas acabamos más tiempo mirando a la gente estudiar qué haciéndolo nosotros; pero oye, a mi me educaron con eso de que la intención es lo que cuenta así que…  

jueves, 6 de enero de 2011

Sexo by LastJuliet

Es la primera entrada que publico que no sea mía y espero que no sea la última porque me hace ilusión que la gente exprese aquello que siente. Es una entrada escrita por LastJuliet y, creedme, vale la pena por lo que dice, tiene más razón que un santo (lo cierto es que no se si esa expresión es la más acertada...), con lo que aquí os dejo con su (nuestra, para que engañarnos mujeres del mundo) visión del sexo:

Una entrada sobre sexo…es mucha entrada.

Todos saben que, de lo que hables, o lo sabes por ti o por terceros, así que no se libra ni el tato.
La gente es muy cuidadosa al hablar de sexo, ¿porqué? ¿Si tienes relaciones satisfactorias para qué negarlo u ocultarlo? ¿Y si tienes a un patán metido en la cama porqué no decirlo? Esta claro, hay patanes ocultos en cada cama. Y creedme, esos mismos son los que van alardeando de relaciones satisfactorias cuando sus cónyuges desearían antes verse otro capítulo repetido de los Simpsons a verles a ellos intentando hacer algo que ellos llaman sexo, pero que científicamente se llama acto robótico de introducción de pene.

Ahí va un consejo; el sexo no es un videojuego. No se ganan puntos. No hace falta que lo hagas fuerte como un vikingo, rápido como un conejo, o con más posturas que un contorsionista.
Las posturas… ¿qué problema hay? Es como si fuésemos divertida plastilina a moldear cada 5 minutos. Calma. No controláis lo básico, dejad lo complejo para más adelante. Para cuando seáis lo suficiente mayores y maduros como para entender lo que necesita una mujer.
Hay reglas básicas;
  1. Si vais a por sexo; sabemos que vais a por sexo.
  2. Si fingís que no vais a por sexo: SABEMOS QUE VAIS A POR SEXO
  3. Evitad daros tantos jodidos ( e inútiles) paseos por una zona que necesita estar mojada. 
  4. Si la chica pone cara de dolor no preguntéis. Parad mamones.
  5. Si preguntáis si nos vamos a correr y contestamos; “ehhh si”. Significa; “no, pero te miento porque se que no puedes aguantar más”.

En definitiva, para la mayoría de hombres es; “ ¿Porqué llamarlo amor cuando queremos decir (maravilloso) sexo?” mientras que para las mujeres es “¿Por qué llamarle sexo cuando queremos llamarlo (jodido) amor?”
Esto se traduce en hombres que fingen amor y mujeres que fingen orgasmo.
En hombres que joden, y mujeres que acaban jodidas.

martes, 4 de enero de 2011

Cuestión de Sexo

Bueno, para empezar Feliz Año Nuevo a todos y todas, debería haber actualizado el día 1, soy consciente, perdón pero es que tenía un dolor de cabeza considerable y un ojo malo como resultado de una noche divertidísima.

Hoy, hablando con Esme, nuestra conversación ha derivado en lo que suele derivar siempre, el sexo, es culpa suya, está más salida que el pico de una mesa últimamente. La cuestión es que me he dado cuenta de que ser mujer es una mierda, nos llevamos toda la parte mala relativa al sexo. Siempre he creído que los hombres deberían tener la regla o parir, pero la verdad es que he pensado que con lo blanditos que son, probablemente se desmayarían en medio del parto. Pero aparte de no tener que sufrir nada de esto es que ellos con el sexo sienten más placer y encima si algo va mal las consecuencias son siempre para nosotras, pues algo tendrán que hacer ellos.

Bien, pues aquí está el trato: vosotros tenéis que ser la parte activa en el sexo; a ver, seamos sinceros, eso de ponernos nosotras ahí arriba es un coñazo, al final te duelen las piernas que da gusto y la verdad es que no mola nada en comparación a que vosotros estéis arriba, se pasa mucho mejor en esa posición. A parte, estar ahí arriba es como sentirse observada todo el rato, parece que nos estamos exhibiendo ahí, saltito, saltito, arriba y abajo, y vosotros ahí tumbados que poco os falta para poner las manos debajo de la cabeza (seguro que alguno lo ha hecho) y tú mientras te sientes gilipollas y empiezas a pensar si te estarás moviendo mal, de repente te mira y tú piensas “¡Coño! Deja de mirarme que es lo que me faltaba para desconcentrarme”. Esa manía de observarnos todo el rato y no perderos detalle es un poco corta royos, que mola ver las caras que pone el otro y ver si disfruta, pero de ahí a no quitarnos la vista de encima… te sientes como cuando en el colegio te sacaban enfrente de toda la clase a decir la lección, te la sabes, sabes que te la sabes, pero te atrancas y no eres capaz de decir ni una palabra porque hay mil ojos sobre ti.

¿Y esa manía de querer dar por el culo? A ver si queda claro, ese conducto es de salida, no de entrada, en serio, fisiológicamente está hecho para eso, además de que es antihigiénico y no pone nada de nada; si de verdad os mola eso, follad con un tío, no nos lo vamos a tomar a mal, preferimos eso a que nos lo pidáis a nosotras, de verdad, que entendemos que hay que probar de todo, pero dejarnos sin que nos podamos sentar durante una semana no es una experiencia agradable.  

Y solo una cosa más: no somos de goma, la anatomía masculina y femenina se parece bastante, en serio, me parece genial que la medalla de oro en gimnasia sea capaz de ponerse las piernas alrededor del cuerpo como si fuera un pulpo, pero las chicas normales y corrientes no somos capaces de tales cosas, somos más elásticas que vosotros, es verdad, pero de goma aun no somos, lo siento.