miércoles, 30 de mayo de 2012

La fobia a salir el primero de un examen


En serio, no entiendo lo que le pasa a la gente, ¿por qué nadie se atreve a salir el primero de un examen? No sale nadie, y de repente cuando sale una persona, 20 personas van detrás, como diciendo “Uff… Llevaba con el examen terminado media hora, menos mal que por fin a salido alguien” ¿Pero tú eres tonto o que? Que el profesor no te va a comer ni va a suspenderte por salir el primero, en serio, que ni se acuerda de tu cara cuando corrija el examen, te lo digo yo. 

¿Y a qué viene todo esto? Viene a mi examen de este lunes, os voy a poner al día de lo que pasó.

Yo llegué tan feliz al examen porque ya me había hecho a la idea de que iba a suspender (sí, era el examen del libro que le quería meter al profesor por el culo, os aseguro que ahora tengo más ganas que antes si cabe) y me encontré a todo el mundo en la puerta de la universidad sentados en el suelo repasando, yo, como no tenía nada que repasar, me fui al baño a llenar la botella de agua con otra compañera, cuando salimos de baño vimos que el profesor de Pediatría salía por la puerta de la universidad y luego le vimos entrar con cara de mala leche. Cuando salimos fuera había un revuelo armado que te cagas, lo que había pasado es que nosotros teníamos un examen que el profesor había puesto en 2010 y todo el mundo (somos un poco cortitos a veces…) estaba en la puerta de la universidad con él en la mano, aprendiéndose las preguntas, por si caía alguna parecida. Lo que pasó es que cuando el profesor salió, se pispó, cogió el examen a una chica y preguntó que como lo teníamos y volvió a entrar más cabreado que una mona y les dijo a las secretarias que quería cambiar el examen de día.

Nosotros nos subimos a la clase donde se supone que era el examen y esperamos a que el profesor decidiera si quería mandarnos a todos a septiembre directamente. Parece que la decisión le llevo bastante rato, pero al final subió y nos hizo el examen, el examen más difícil que he hecho en toda mi vida, os lo juro, no se si cambió el examen e imprimió otro mucho más difícil o que, la cuestión es que era un examen de 60 preguntas de las cuales había que contestar 54 obligatoriamente, lo cual quiere decir que una vez que acabé la primera vuelta al examen y vi que tenia 18 preguntas sin contestar, tuve que inventarme 12, sí, inventarme, decir “ala, la letra “e” me gusta más, aquí la “b” y aquí la “c”, vamos a hacer la lotería”. Con todo esto, poco más de media hora después yo ya había terminado el examen y el profesor nos había dejado una hora, y ahí nadie se levantaba; gente, que ninguno teníamos ni idea del examen, que hubo gente que salió llorando y todo, y sin embargo, seguíais todos ahí sentados mirando al examen con cara de póker sin tener nadie los huevos suficientes para levantarse y dárselo.

Yo repasé el examen (por si acaso me iluminaba la virgen o algo, que se yo), me levanté y se lo entregué. Salí por la puerta y a los 20 segundos escuche sillas moverse y gente saliendo del aula. Pero seréis cagones que tuvisteis todos que esperar a que yo me levantara, en serio, ¿qué problema tenéis con ser los primeros? Siempre igual, que no sois más tontos por terminar el examen antes, debería ser al revés ¿no?

En fin… tengo que decir que yo tampoco fui mucho más valiente, ya que cuando el profesor se acercó a mi y me preguntó cómo me había salido el examen, sonreí y dije que bien, cuando debería haberle soltado algún improperio, pero necesito que me apruebe en algún momento de mi vida aunque no sea este año.         


domingo, 27 de mayo de 2012

Época de exámenes, época de encierro


La época de exámenes, y más en Junio y con el buen tiempo que está haciendo últimamente, es jodida que te cagas. A nadie le apetece estudiar mientras escuchas a niños jugando en la calle y cuando acaban de abrir la piscina de tu urbanización y podrías estar tostándote al sol todo el día. Después de todo un curso estudiando, que si las clases, que si las prácticas, que si ahora te pongo clase un viernes porque soy un profesor un poco cabrón y toda esa mierda, ahora toca estudiar. Para mi todo esto tiene varios inconvenientes.

Como somos la última promoción del plan antiguo universitario, ahora la mayoría de la gente que es del plan Bolonia están tocándose las narices literalmente, encima que les preparan como el culo (porque seamos realista, el plan Bolonia es la peste hecha estudios universitarios), acaban antes y ya están haciendo nada todo el puñetero día y nosotros, que encima somos el experimento con el que algunos profesores han probado como adaptarse al maldito nuevo plan, aún estamos pringados hasta dentro de bastante tiempo.

Pero para mi eso no es lo peor, para mi lo peor es que como mi novio no estudia, se pasa el día haciendo lo que quiere, no me malinterpretéis, no es culpa suya, ya quisiera pasarme yo así todo el día, el problema es que normalmente veo a mis amigas y a la gente estudiar con su pareja, yo tengo que estudiar sola porque, como ya he dicho antes, él no estudia y eso de ir a la “biblio” juntitos pues como que no podemos hacerlo, así que lo único que podría hacer que tuviese unas mínimas ganas de coger “El pedazo de libro gigante que es casi más grande que yo y que le quiero meter por el culo al profesor” (sí, le he cambiado el título, en realidad se llama “Texto ilustrado de Pediatría” pero me parecía que este nuevo título le iba como anillo al dedo) no existe, no sabéis lo que daría por poder estudiar junto con mi novio o poder hablar con él sobre matar a nuestros profesores, idear planes de como pondríamos bombas y reírnos con una risa malvada de esas que hacen eco. Pero no, no me quejaré (esto no cuenta como quejarse, ¿eh?) porque como es mi último año de estudio porque acabó ya la carrera (muahahahahaha), el año que viene podremos en estas fechas reírnos los dos a la vez de como va la gente a la biblioteca y tiene que estudiar y nosotros no (bueno… no seré tan mala, tan solo disfrutaremos del buen tiempo desde el principio).

Que aprobéis todo y que el veranito sea muy largo para todos.