jueves, 30 de diciembre de 2010

Pecados Capitales

Todos conocemos los pecados capitales, los 7 pecados más famosos: la lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la codicia y por último, la soberbia. Realmente no se a que divina mente se le ocurrió decir que había siete pecados más importantes que el resto, lo cierto es que no me importa; lo que sí que no entiendo es cómo no añadió al que yo creo es el pecado más importante de todos, el egoísmo, este pecado es capaz de reunir a los otros siete en sí mismo. Lo cierto es que además de ser el peor pecado, al menos a mi parecer, abunda por el mundo que da gusto, egoístas encuentras por todas partes, probablemente el mundo va como va por estar tan lleno de esta maravillosa gente que lo puebla.

Egoístas… me decía un amigo hace poco que no entendía porque las mujeres siempre nos enamorábamos de los tíos más cabrones que encontramos, yo cambiaría la palabra cabrón por egoísta, las mujeres tenemos cierta tendencia (por decirlo de un modo fino y no ofensivo) de enamorarnos de egoístas. Yo creo que es alguna especie de instinto que nos queda de antaño, que la evolución no ha conseguido borrar (desgraciadamente); debe ser que en la época en la que éramos más monos que otra cosa, el macho más egoísta era el que más probabilidades tenía de sobrevivir, lo que proporcionaba seguridad a la afortunada que consiguiera estar con él (o las afortunadas, porque si ahora están con más de una o dos en aquella época no me quiero ni imaginar, seguro que tenían un harén o algo parecido). Total, que siguiendo ese instinto animal, nos enamoramos del ser más egoísta que hay sobre la faz de la tierra, pero como con eso no somos aun lo suficientemente imbéciles, le defendemos, le idealizamos y creemos que es la mejor persona del mundo, hasta tal punto que después de habernos hecho la mayor perrería del mundo y de habernos dejado por los suelos, seguimos como tontas diciendo “que no es tan mala persona, que en el fondo se preocupa por mí…” y lo peor es que nos lo creemos ciegamente, de verdad lo pensamos y hasta que no nos estampan, literalmente, la realidad en la cara, no lo vemos, incluso algunas después de eso siguen sin verlo…

Pero, sinceramente, yo ya me he cansado, ellos son egoístas porque no han conseguido evolucionar de esa etapa de mono, pero los egoístas, señoras y señores, pese a que no lo crean, no son todos, yo conozco tíos que de egoístas tienen lo que yo de cura (para aclararlo, soy mujer y para colmo atea). Es cierto, suelen tener cara de angelitos, no me preguntes porque, pero precisamente de esos es de los que menos debes fiarte. Yo lo he vivido, tú seguramente lo habrás vivido también o, al menos, conocerás a alguien que lo ha vivido, y si eres un hombre y te das por aludido y te ofendes… tú sabrás por qué.    

domingo, 26 de diciembre de 2010

Inflexión

¿Cuánto tiempo necesitas realmente para conocer a una persona? ¿Es que acaso no es cuestión de tiempo? No, parece que no, puedes haber pasado mucho tiempo con una persona, meses, años, incluso décadas y no conocerla realmente. Es cierto que el tiempo hace mucho, la persona que conociste y la persona que has descubierto que es unos meses o años después no es la misma, no tanto porque la persona haya cambiado en ese tiempo, que también puede ser, sino porque has conseguido llegar a ciertas zonas de su persona que estaban muy profundas para una relación tan superficial como la que existe en un principio. Pero realmente lo que te descubre como es una persona de verdad son momentos críticos, momentos en los que la persona se juega algo que le importa, se que suena muy típico y no soy precisamente una persona a la que le gusten los tópicos, pero la sabiduría popular es, al fin y al cabo, eso, sabiduría, y por popular que sea no hay que menospreciarla.

Piensas que conoces a alguien y entonces, en un momento crítico, descubres una parte de ella que desconocías, ¿cómo se te pudo pasar por alto un rasgo de su personalidad tan importante? Es realmente sorprendente lo unido que puedes estar a alguien que desconoces, la imagen idealizada de nuestra mente pocas veces nos deja ver la realidad, eso también es un punto muy grande de este asunto, normalmente nuestra idea de una persona es la imagen que da de sí misma unida a nuestras expectativas hacia ella.

Y entonces ocurre algo y te quitan la venda de los ojos y descubres una faceta de esa persona, es como si la realidad te abofeteara de repente, y como puede llegar a doler, y no te confundas, duele no el que hayas descubierto algo malo de esa persona, que sí, eso duele mucho, pero duele más el que tras tanto tiempo jamás hubieras visto eso, porque incluso cuando descubres algo bueno, algo sorprendente que te hace enorgullecerte de esa persona, una parte de ti sigue preguntándose cómo, estando tan cerca todos los días, no habías sido capaz de verlo.    

El problema llega cuando aquello que descubres te hace replantearte tu relación con esa persona, no es quien habías pensando que era, no es por quien sientes todo aquello que sientes, la relación ha llegado a un punto de inflexión, puedes hacer dos cosas: aceptar aquello con lo que has chocado, aceptar esa nueva característica de la persona que has descubierto, o por el contrario, no aceptarla, y esa relación se irá consumiendo poco a poco hasta que la llama se apague, aunque realmente la decisión no se toma conscientemente, es algo que ocurre y no puedes evitarlo. Yo he llegado a ese punto, una de mis relaciones está a punto de cambiar, lo sé, aunque se como quiero que evolucione no estoy segura de que vaya a hacerlo de ese modo. ¡Cómo puede llegar a  sorprenderte una persona! Me pregunto a cuanta gente habré sorprendido yo y en que modo…  

domingo, 19 de diciembre de 2010

Elección

-Puedo darte aquello que más deseas y no voy a pedirte nada a cambio, jamás te pediré nada a cambio, simplemente puedo otorgarte aquello con lo que sueñas.

Retrocedió un paso puesto que no se fiaba de aquello, nada es gratis y menos algo así, tenía que haber un truco, aunque viendo lo que veía realmente podía no haberlo, podría ser cierto que se había ganado el derecho a pedir aquello que más deseara.

-¿Por qué desconfías? Sabes que es cierto lo que te digo, simplemente pídelo, pide aquello que tu corazón más anhela, busca en el fondo de él, sabes que ahí hay algo que necesitas para poder seguir adelante, que sin ello jamás podrás continuar adelante, simplemente pídemelo, te lo entregaré sin reservas.

Comenzó a sentir una fuerte opresión en el pecho, era cierto, había algo que le hacía falta, algo que había perdido, pero ya no conseguía acordarse de que era, lo había borrado de su memoria, se había convencido de que no lo necesitaba, de que simplemente era algo del pasado, pero ahora era obvio que no; pese a no saber exactamente que era, le empezó a costar respirar con normalidad.

-Ni siquiera eres capaz de saber que es aquello que tu corazón tanto anhela. Yo te lo diré, tu corazón necesita para seguir latiendo otro corazón, uno que perdiste hace tiempo y al que finalmente renunciaste; pero ahora viene la verdadera pregunta, es sencillo, sin pensar,  ¿Qué dirías si te doy a elegir entre la vida y la muerte? Porque realmente es lo que estoy haciendo.


Y entonces, vaciló.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El efecto del coche nuevo

Todos conocemos ese efecto, ocurre cuando te compras un coche nuevo y estás orgulloso es poco porque no se lo has visto a casi nadie, pero a partir de aquí olvídate de eso, en cuanto te compras el coche empiezas a verlo por todas partes, todo el mundo lo tiene, parece que te persigue, además el color más frecuente siempre es el que tú has elegido; aunque el objeto con el que más se nota es con el coche, lo cierto es que pasa con muchas más cosas: unos cascos nuevos, el móvil, incluso la ropa.

Esto también puede aplicarse a cuando te pasa algo bueno, de repente a todo el mundo a tu alrededor empieza a irle bien la vida, ocurre cuando tienes pareja, eso sí que es una epidemia, todo el mundo se echa novio y novia o royos o lo que sea. Sin embargo, cuando te ocurre algo malo no, este dichoso efecto que parece seguirte a todas partes desaparece en ese momento, con lo que a la gente sigue yéndole la vida estupendamente, es como estar rodeado por personas que van dando saltitos a cámara lenta por un campo verde lleno de florecillas mientras suena de fondo “Accidentally in Love”, si, exactamente igual que en Shrek 2, mientras tú estás con ganas de pegarte un tiro o pegarle un tiro a todos los demás, y lo cierto es que la segunda opción es bastante más atractiva y desestresante que la primera.

Sin embargo, la epidemia más grande de todas las que existen es la de las rupturas de pareja, está comprobado, hay un momento en el que de repente todas las parejas empiezan a separarse, hables con quien hables o ha roto con su pareja o conoce a alguien que conoce a alguien al que le ha pasado.  Y siento decirlo pero nos encontramos en uno de esos momentos de epidemia, asique gente con pareja, os aconsejo que toméis precauciones porque el virus viene con fuerza y muchos estamos cayendo ante él, asique para evitarlo meteros en la cama juntitos y daros calorcitos el uno al otro que el frio es el medio de este virus.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Duele…

…Y mucho, duele hasta unos límites que jamás imaginé, duele de tal manera que parece que ese dolor se ha arraigado hasta lo más profundo de mi ser y jamás va a desaparecer. Es como si me hubieran pegado en todo el pecho con un martillo de un tamaño descomunal, me hubieran tirado al suelo pero siguieran manteniendo el martillo en mitad de mi pecho, de modo que su peso y su opresión no me dejan levantarme puesto que cuando lo intento el dolor se vuelve más intenso al intentar levantarme a mí misma, al martillo y a la persona que lo mantiene ahí.

De verdad, preferiría que me hubieran pegado una paliza y me hubieran dejado tirada en el suelo porque el dolor físico se soporta mucho mejor, porque hay calmantes para este tipo de dolor, pero no para el que yo siento, porque el físico seguro que desaparece y sobre este no estoy tan segura.

Y una de las razones de mayor peso por las que siento este dolor eres y se acabó, me he cansado, no pienso perdonar nada a partir de ahora, todos tenemos un límite y es obvio que yo sobrepasé el mío hace mucho tiempo ya, eres el primero al que borro de mi vida, exceptuando el contacto necesario que debamos de tener y que se que tendremos, pero no te preocupes, otros irán detrás de ti o al menos no voy a perdonarles todo lo que han hecho. ¿Me crees egoísta? Para egoísta tú, solo piensas en ti mismo aunque vas de que te preocupas mucho por el resto y de que siempre ayudas, que dices que no te has portado tan mal como la gente dice, pero que has dado la espalda a aquellos que se preocupan por ti de verdad y te has ido con esa… diré gente aunque es una persona en concreto, porque todo son risas y no te recuerda las preocupaciones que tienes, ¿qué clase de persona que se supone que tanto te quiere solo está ahí cuando el mundo es perfecto y no hay nada de lo que preocuparse? Allá tú, es cierto que no eres el culpable de todo mi dolor, pero de una gran parte si, asique adiós y hasta nunca.

Los 5 kikis famosos

El otro día estaba en casa de Verita y entre todas las tonterías y chorradas de las que hablamos salió un tema realmente interesante: los 5 kikis famosos. Me explicaré, en la serie Friends, en un capítulo los protagonistas de la serie hablan de hacer una lista sobre los cinco famosos con los que podrían acostarse pese a tener pareja, únicamente se permiten cinco, ni uno más, se escriben en una tarjeta la cual queda plastificada y no puede modificarse, asique más vale elegir bien aquellos que entran en la lista y aquellos que se quedan fuera.

Verita me preguntó que cuales elegiría y ambas empezamos a decir algunos, pero nos dimos cuenta que la mayoría de famosos que decíamos (actores casi todos) nos gustaban en un papel en concreto o quizás en dos, con lo cual cambiamos un poco las normas del juego, en vez de elegir a cinco famosos, también podías elegir un personaje, lo cual molaba bastante más. Tras muchas divagaciones y cambios de idea, conseguí  llegar a tres seguros de esa lista:
  1. El perfecto en su imperfección Johnny Depp, me gusta tanto en la vida real como en cada uno de sus personajes (bueno… lo cierto es que el Sombrerero Loco y Willy Wonka no me ponen mucho, para que mentir), pero le prefiero como Jack Sparrow o en su personaje de la Ventana Secreta, Mort Rainey, aunque también en Sleepy Hollow o en Desde el Infierno… realmente me da igual, es perfecto siempre.
  2. Ewan McGregor porque tiene la sonrisa más bonita que existe sobre la faz de la tierra, me gusta especialmente en Moulin Rouge aunque en Big Fish también me encanta.
  3. Shia LaBeouf, diréis que no es nada especial, pero ese chico tiene un… algo que me encanta, tiene carisma, es natural actuando, me vuelve loca.
Por ahora tengo seguros esos tres, aunque ya elegiré a los últimos pero hay que pensárselo bien, no quiero arrepentirme que la tarjetita de las narices se plastifica y no se puede modificar. Bueno, os animo a todos a hacer vuestra lista de los 5 kikis famosos, la madre de Verita la hizo y nos reímos muchísimo, sobre todo porque tenía a los cinco afortunados elegidos a los diez minutos, ¡esa mujer sí que sabe!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Villarriba vs Villabajo

Se ha declarado… ¡LA GUERRA! Bueno, a decir verdad, esta guerra ya lleva bastantes batallas luchadas, no es algo que haya ocurrido ahora.


Los bandos son dos; Villarriba cuenta entre sus filas con La Mafiosa, Verita y la aquí presente, Itaca, pero tiene dos miembros más que son casuales, estos dos son BrownLittleGirl (o BlitGirl) y Esmeralda (abreviado Esme), su problema es que viven en Villatomarporculo y aunque quizás en su momento también era un bando dentro de esta guerra, lo cierto es que esa zona perdió todas las batallas y se unió a Villarriba hace ya un tiempo.

Villabajo tiene a LastJuliet, Cornelia, Mr. Skeleton y Mushu, duros combatientes, todo sea dicho. Su miembro adicional es The Captain, el gran estratega que también vive en Villatomarporculo, tanto en número como en estrategia lo cierto es que nos ganan, pero nosotros tenemos una base muy importante: el Heron City, el centro de la vida de nuestro escenario de guerra, y aunque Villabajo tiene la casa de Mr. Skeleton, no le puede hacer sombra a nuestra base.

Villarriba y Villabajo están separadas por la larga e interminable cuesta de la calle Esparta (el nombre no podía venir más acorde con la situación… esto es… ESPARTAAAA) y toda esta guerra empezó por un motivo: nuestra vaguería a la hora de desplazarnos de un sitio a otro, las batallas llevan ya años librándose y lo cierto es que ninguno de los dos bandos ha hecho ningún avance, parece que esta guerra se mantendrá por los siglos de los siglos (¿amén?) pero cualquier cambio en la situación que haya os será comunicado, por ahora cada bando sigue planeando estrategias y nuevos golpes.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Nochevieja

Bien, estamos prácticamente a mediados de Diciembre, eso significa que Nochevieja se acerca peligrosamente (y yo aun no he puesto ni el Belén ni el árbol, que poco espíritu navideño). Como es sabido mundialmente, Nochevieja es la peor noche del año para salir, te pasas casi desde mediados/finales de Noviembre buscando un sitio que no te salga por un ojo de la cara, cuando por fin lo encuentras y parece el sitio perfecto pueden ocurrir dos cosas: que al final cueste una media de 15€ más caro de lo que era en un principio o que directamente, por circunstancias varias, al final no puedas ir a ese sitio y te tengas que buscar otro cuya entrada costará una media de 20€ más.

Para los que vivan fuera de Madrid centro y tengan que llegar al local, eso es una tortura. Te pasas más tiempo en el coche/autobús de lo que vas a estar dentro del local y aparcar ya es toda una odisea, si lo consigues en menos de media hora, eres mi ídolo.

A parte del pastón que te gastas (en el cual aun no he incluido los vestidos y trajes), en el local estás como una sardina enlatada, no cabe allí ni un alma más, porque ten por seguro que si entrara alguien le habrían vendido una entrada. Total, que estás allí restregando el culo con vete tú a saber quién y prácticamente sin poder bailar (aunque hay que reconocer que hay noches en las que suele ser así aunque no sea Nochevieja).

Aunque todos sabemos esto, nos empeñamos en salir en Nochevieja por activa o por pasiva, porque, no nos engañemos, es la mejor excusa para ponerse de punta en blanco y salir por ahí, aprovechar uno de los pocos días que hay barra libre y desayunar con tus colegas chocolate con churros a las 8 de la mañana (o antes, depende de a qué hora te echen del garito) y que al día siguiente haya en tuenti unas fotos patéticas tuyas, pero en el fondo nos encanta por mucho que nos quejemos; asique espero que tengáis una Nochevieja estupenda y una gran entrada de año (sobre todo porque todos los que leéis esto venís conmigo en Nochevieja asique me conviene que os lo paséis bien porque eso significa que yo también me lo pasaré genial).

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Engaño, y por lo tanto, Olvido


Alice ha estado en mi casa estos dos últimos días, sus padres se habían ido de viaje y no quería estar sola, lo cual me extrañaba en ella, así que vino el lunes y se quedó hasta el martes por la noche.


Es excesivamente reservada, aunque en mí tiene una confianza prácticamente absoluta, de modo que por la noche me contó varios problemas que tenía, dejando el último y más importante para el final porque le costaba hablar de ello. Para que entendáis la importancia de cómo me iba a afectar esto, debéis saber que Alice es como una hermana pequeña para mí, lo cierto es que se parece a mí en numerosos aspectos, desde el plano físico hasta el psicológico, de pequeñita hacía siempre lo mismo que hacía yo, de hecho si a mí no me gustaba alguna comida, ella no la comía fingiendo que tampoco le gustaba, se puede decir que es mi mini-yo.

Me contó su problema: lleva 11 meses con un chico (el cual, por cierto, siempre se me ha parecido físicamente una barbaridad a Zipi); durante la última quincena del mes de Octubre, Alice se fue con más gente de su colegio de intercambio a China, pero él no fue. Hace apenas un par de días, ella se enteró que él le había puesto lo cuernos un par de veces con una chica mientras ella estaba fuera, él jura y perjura que fue sin querer, que la quiere a ella y le pide por favor que le perdone, que fue un error.


-Itaca, realmente no se qué hacer, yo le quiero y estoy segura de que él me quiere a mi también, pero no sé si perdonarle.
-Alice… yo te diría que no le perdones, que quien la hace una la hace más veces y que no se lo merece, pero realmente es algo que debes consultar contigo misma, aunque la verdadera pregunta es: ¿vas a ser capaz de volver a confiar en él? – Alice levantó la mirada y entre sollozo y sollozo pronunció un “no lo sé” apenas audible – No te voy a mentir, es un imbécil de campeonato al hacer lo que ha hecho y no se merece a alguien como tú cuando te ha hecho algo así, mi consejo es que no le perdones y si lo sigues te aviso que él volverá, porque todos acaban volviendo, pero deberás ser fuerte y no estar ahí cuando él lo haga.
-Lo sé, se que tienes razón y que eso es lo que tengo que hacer, pero… ¿entonces por qué sigues hablando tú con Zipi? – menuda bofetada me dio sin apenas darse cuenta.
-Porque como te he dicho antes, es algo que tienes que consultar contigo misma y por mucho que la gente te diga lo que debes hacer y que tú sepas que tienen razón, acabarás haciendo lo que sientas, a veces tomarás la decisión correcta y a veces no.
-¿Crees que te has equivocado? –  nos quedamos en silencio un rato meditando cada una sobre nuestro tema, hasta que ella rompió el silencio – Si volviera, ¿crees que serías lo suficientemente fuerte como para no estar ahí? – un montón de situaciones diferentes en las que él volvía a mí pasaron por mi cabeza en apenas unos segundos, pero había algo en todas ellas que no encajaba.
-Quiero creer que sí – contesté finalmente – Sí.
 
Esta mañana me ha llamado diciendo que había tomado la decisión acertada, que había seguido mi consejo, que estaba fatal, que ambos estaban fatal, pero que cree no haberse equivocado, que se ha dado cuenta de que no es capaz de perdonarle lo que ha hecho y que no puede seguir confiando en él, al menos no tanto como le gustaría. Lo entiendo, porque yo tampoco soy capaz de perdonar algunas cosas ahora mismo y tampoco soy capaz de confiar en él, es precisamente por eso por lo que creo que si volviera yo sería capaz de sobreponerme y no estar ahí más que como una amiga. 

sábado, 4 de diciembre de 2010

Fragilidad


¿Pero qué se supone que estoy haciendo? Había decidido dejar de hablar con él, además había decidido dejar de hablar con él para siempre, porque no se lo merecía, sobretodo después de la huida estratégica que realizó el miércoles, estoy realmente enfadada, enfadada como pocas veces he estado con alguien, y sin embargo eme aquí, contestando hoy privados suyos, imbécil de mi...

No debería hablarle, al menos hasta que esté bien y obviamente ese momento aun no ha llegado, hoy me he mirado al espejo, y pese a estar exactamente igual de delgada, no me he visto bien, ¿Por qué? ¿Por qué no soy capaz de verme como realmente estoy? ¿Alguna vez alguien conseguirá hacerme ver de verdad como estoy, convencerme de ello? Empiezo a dudarlo, me fallan las fuerzas cada día más, me siento tan sola y abandonada respecto a este tema, aquellos que podrían ayudarme, o bien no saben hacerlo o bien se han dado la vuelta y se han ido. He llegado a un punto crítico y desde aquí ya solo hay dos caminos posibles: o me hundo del todo o comienzo a remontar; no se porque tengo la sensación de que las decisiones que llevarán a un camino o al otro se me escapan de las manos...

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Despedida

El sábado fui a la peluquería, después de hacerme todo me miré al espejo y por primera vez desde hacía mucho tiempo, la persona que me devolvía la mirada era yo, yo sonriendo, lo cierto es que nunca me había reconocido de verdad en el espejo cuando estaba morena, nunca había parecido yo de verdad.

Esa persona me devolvía una mirada segura y fui consciente entonces de lo que tenía que hacer y tomé una decisión que llevaba evitando tomar desde hacía demasiado tiempo ya, tenía que dejar de hablar con Zipi, tenía que probar si de esa manera yo podía estar mejor, me dolía porque, sobretodo últimamente, me había ayudado mucho pero tenía que hacerlo. Necesitaba quedar con él cuanto antes para que las dudas no me hicieran cambiar de opinión, pero hasta hoy no he podido verle.

Se lo he dicho, pero no he podido decirle todo lo que quería, no sé si porque se sentía incómodo con la situación, pero lo cierto es que no me ha dejado hablar tanto como hubiera querido y se ha ido rápido y corriendo, con lo que tampoco me he despedido como me hubiera gustado, y teniendo en cuenta que a lo mejor es la última vez que le veo, me duele mucho no haberlo hecho como quería, pero me hubiera gustado decirle tantas cosas… cosas que ya no voy a tener oportunidad de decirle nunca, también me hubiera gustado darle un último abrazo como despedida, que es lo que tenía pensado... Aquí acaba un capítulo y comienza uno nuevo.