lunes, 12 de septiembre de 2011

El amor a primera vista

Como viene siendo costumbre en mí, tras un mes desde la última entrada, vuelvo a actualizar; y no, no es que sea una vaga, es que tengo muchas cosas que hacer, ¡que no os enteráis! En fin… a lo que íbamos…

Ayer pusieron en La Sexta West Side Story, yo no la había visto y como película de renombre que es, mi madre me insistió en que me quedara con ella a verla, que me iba a gustar. Tras media hora de película (pues no fui capaz de ver más, me resultaba un tanto aburrida, para que mentir) me di cuenta de que era como Romeo y Julieta a lo moderno y con música y bailes, y eso me hizo pensar, de nuevo, en el amor a primera vista, y es que cada vez que leo un libro como Romeo y Julieta o cada vez que veo una película como Titanic no puedo evitar pensar que el amor a primera vista no existe, a menos desde mi punto de vista.

Me explicaré… para mí, enamorarse de una persona es conocerla (algo que a primera vista es bastante obvio que no puedes hacer) y que, pese a sus defectos, te guste tal y como es, que seas capaz de estar con esa persona tanto en lo bueno como en la malo, porque, incluso en sus peores momentos, la sigues queriendo, su dolor es el tuyo y su alegría también, porque conoces a esa persona hasta lo más profundo de su ser y sabes que merece la pena, a ti te merece la pena. Sin embargo, el “amor” a primera vista no es más que un cuelgue, conoces a esa persona y de primeras te gusta, te hace sentir esas maravillosas mariposas en el estómago, pero no es amor, te atrae la imagen que de primeras da esa persona y la posterior idea mental que te haces tú. Lo que pasa es que muchos de estos cuelgues acaban llevando a conocer más a fondo a esa persona y acabar enamorándote de ella, de ahí que se llegue a confundir esa emoción y ese cuelgue del principio con amor.

Al menos esta es mi idea, aunque reconozco que para cada persona el amor puede ser diferente, pero a mí la idea de enamorarse de alguien a primera vista me resulta algo superficial, para mí el amor es algo mucho más profundo y que en realidad ni siquiera sabes cuándo te ha ocurrido, simplemente un día miras a esa persona y piensas “Joder… estoy enamorada”.    

miércoles, 10 de agosto de 2011

Falsas apariencias


Ayer estuve pensando... hay mucha gente que se comporta de una manera muy distinta a como son realmente cuando conocen a gente, ¿por qué? Es normal que cuando conoces a alguien te esfuerces en parecer una persona más simpática de lo normal, quieres caer bien, es lógico que la forma en la que te comportas sea más agradable de lo normal, mejor, ¿pero qué pasa cuando eso se alarga en el tiempo? Me refiero, parece haber gente que se esfuerza mucho, muchísimo, en ser unas personas distintas a quienes son realmente, y lo mantienen el suficiente tiempo para ganarse a esa persona, pero ¿qué pasa después?

Después pasa que conoces a la persona que es realmente y puede pasar algo muy grave: que te decepcione. Claro, ahora esa persona que es realmente se queda a la altura del betún de la persona que fingía ser, al final, fingir ser la persona más cachonda del mundo es contraproducente, acabas decepcionando a las personas a la larga.

Es cierto que las primeras impresiones que te llevas de una persona nunca son las acertadas, al menos la mayoría de las veces no lo son, pero de ahí a que una persona cambie del día a la noche… hay un gran paso. Pero como todo, hay cambios que son para bien y otros que son para mal; a todos nos ha pasado conocer a una persona y que sea la cosa más seca y rancia del mundo, lo más serio que ha parido madre, y que cuando quedas un par de veces o más con ella resulte que no, que no sabe hacer otra cosa que el gilipollas (en el buen sentido de la palabra) y no paras de reírte en ningún momento. Pero ese tipo de gente es distinta de la primera de la que he hablado, normalmente esa gente es demasiado tímida como para mostrarse como es en un primer momento.

Claro que hay muchos más cambios distintos a estos mencionados, pero volviendo al tema… ¿Por qué hay personas que se esfuerzan tanto por agradar a desconocidos, pero luego con la gente que se supone que le importa no se esfuerzan para nada? En realidad estoy haciendo esta pregunta al aire, no sé si sabré la respuesta alguna vez, pero si la encuentro, no os preocupéis que os mantendré informados.   
   

viernes, 8 de julio de 2011

Prefacio


La niña levantó la cabeza y miró, primero a su madre y después a su padre, cada uno sentado a un lado suyo; ambos tenían cara de preocupación, pero ella no lo entendía, recordaba haber estado en esta misma sala tres años atrás, cuando su hermano cumplió 11 años, en ese momento, él había entrado por la puerta que ahora ella tenía delante, había estado allí dentro bastante tiempo, no sabía exactamente cuánto, y había vuelto a salir, se fueron todos a casa y se acabó, nada más había ocurrido.


Buscó a su hermano con la mirada y le encontró hablando con un amigo suyo, cuya hermana menor también se encontraba sentada esperando a pasar por aquella puerta, como ella. Él debió notar su mirada en la nuca, con lo que se dio la vuelta y le sonrió, pero no era una sonrisa auténtica, era una de esas sonrisas que ponía cuando intentaba calmarla y decirle que todo iba a salir bien.

Volvió a mirarse los zapatos sin entender nada, en la sala había mucha gente que se encontraba igual que ellos, padre serios e hijos sentados sin saber muy bien a qué atenerse, sin embargo, también había bastantes padres con grandes sonrisas que charlaban, animaban y deseaban suerte a sus pequeños, pero, ¿suerte con qué?

No se dio cuenta cuando un hombre trajeado salió por aquella enorme puerta y entre todos los nombres que dijo, citó el suyo, fueron sus padres quienes le dieron un golpecito para que se levantara y ella obedeció, echando un último vistazo a sus padres antes de entrar, comprobando que su madre abrazaba a su padre mientras sollozaba y su hermano se sentaba en la silla que antes ocupaba ella.

Nunca supo cuando tiempo se pasó ahí dentro, pero cuando salió sus padres seguían fuera esperando, aunque su hermano se había quedado dormido en la silla. Ellos le hicieron preguntas sobre lo que había pasado ahí dentro, a lo que ella solo fue capaz de contestar que le habían hecho cosas que ellos llamaban “test” y otras pruebas  que intento explicar sin demasiado éxito.

Dos semanas después, cuando ella ya había olvidado completamente los sucesos de ese día, tres hombres trajeados irrumpieron en su casa cuando estaban comiendo, mientras uno subía a su habitación y cogía sus cosas más preciadas, los otros dos intentaban separarla de sus padres y de su hermano; ella lloraba y no entendía nada, mientras les llamaba a gritos y forcejeaba para librarse de los brazos de uno, veía como su padre intentaba sujetar a su madre para que no saliera detrás de ella y el otro hombre trajeado sujetaba a su hermano mayor, el cual intentaba mediante patadas y puñetazos quitárselo de encima para volver junto a ella, aunque sin ningún resultado. Cuando el tercero de aquellos hombres bajó de su habitación, la arrastraron hacia la puerta, donde había aparcado un coche negro; la metieron en él mientras ella seguía llorando y oía como su madre gritaba su nombre desesperada y justo antes de que se cerrara la puerta del coche, pudo vislumbrar por última vez a su familia.    


domingo, 12 de junio de 2011

Un poco de historia


Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy pija…

Una niña rubia y tonta se codeaba con muchas otras niñas rubias y tontas (sí, es cierto… Dios las crea y ellas se juntan), pero quiero pensar que esta niña era un poco más inteligente que el resto, por eso, cuando pocos años después apareció una niña morena que la seguía a todas partes, decidió que no sería mala idea dirigirle la palabra, descubriendo, contra todo pronóstico, que aquella niña morena, de nombre BrownLittleGirl, tenía muchas cosas en común con ella, con lo que comenzaron a trabar una amistad que poco gustaba a sus otras compañeras rubias (“Oh Dios mío, es una morena plebeya, ¿qué hace con nuestra compañera?”). Lo cierto es que poco tiempo después, aquellas dos niñas empezaban a aburrirse de estar sentadas mirando como los galanes competían los unos contra los otros mientras ellas tenían que animarles o llorarles (definitivamente, sí, era, al menos, un poco más inteligente).

Paulatinamente, se fue separando del grupo de rubias. Un año después de conocer a BrownLittleGirl apareció en su vida otra morena, Esme. Al principio se llevaban de patadas, literalmente hablando, pero el roce hace el cariño, con lo que las tres chicas se hicieron inseparables. Dos años después aparecerían en sus vidas dos chicas (morenas de nuevo, ojo al dato) bastante “especiales”, dos chicas a las que al principio tenían más miedo que otra cosa, pero las apariencias engañan y descubrieron que eran precisamente sus rarezas y excentricidades lo que las hacían tan atractivas y especiales, ellas eran Verita y LastJuliet.

El grupo, poco a poco y sin saber muy bien como, fue creciendo, de forma que poco tiempo después aparecieron Cornelia, La Mafiosa y Mushu y algo más tarde Mr. Skeleton y The Captain.

De esta manera, la niña rubia y tonta había dejado de vivir en ese mundo “perfecto” de galanes y princesas para acabar en uno algo más imperfecto, pero bastante más divertido. Ahora esa niña rubia ya no es ni niña, ni rubia.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Cómo quieren que las mujeres nos portemos bien?

¿Cómo narices quieren que las mujeres nos portemos bien?

Si de niñas veíamos que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tíos, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una fulana, Pulgarcito tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba!!!!! VAMOS, vamos...!!!!

miércoles, 20 de abril de 2011

Casualidades


A veces me da miedo pensar, ¿y si no hubiera estado ahí en ese momento? ¿Y si hubiera dicho que no? ¿Si hubiera dicho que si?

Es curioso pensar que han sido un montón de pequeñas decisiones y casualidades las que nos han llevado al punto en el que nos encontramos ahora mismo; es verdad, a veces tengo miedo de despertarme y descubrir que todo ha sido un sueño, y que ese pequeño conjunto jamás volverá a repetirse de la misma manera, con lo que todo será diferente; gracias a Dios, se queda solo en una sensación que desaparece rápidamente.

¿Cómo serían las cosas ahora mismo si, simplemente, un pequeño detalle fuera diferente? Algo tan tonto como haber cogido un autobús quince minutos más tarde o haber ido a un local distinto aquella noche podría cambiar tantas cosas…

Pienso en la forma en que conocí a mi pequeño filósofo, la cantidad de pequeños detalles que podrían haber sido diferentes y que podrían haber hecho que jamás nos hubiéramos conocido. Si él no hubiera ido a donar sangre, lo cual hubiera sido muy probable; si yo en vez de en la zona de donantes, hubiera estado en el laboratorio, donde por aquel entonces solía estar mucho porque ya poco tenía que aprender en el otro lado; si él no se hubiera atrevido a ligar conmigo o yo no me hubiera atrevido a apuntarme sus datos y a agregarle… y todo esto se puede aplicar a todas las personas que conoces, a todo lo que has vivido, si tan solo un pequeño detalle variara…

A lo mejor es cierto que todo pasa por alguna razón y que no existen las casualidades, pero a mí me parece que todo tiene mucha más magia y más encanto si se ve de esta manera.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nacidas del Odio


¿Os he contado alguna vez por qué existen rosas rojas? ¿No? Pues ahora vais a saberlo…

Hay una historia que cuenta…
Las rosas eran las flores más bonitas y brillantes del jardín, eran envidiadas por el resto de flores. Su color blanco era tan puro que ninguna otra flor podía igualarlo. Con el tiempo, el resto de flores fueron adquiriendo colores llamativos: rosas, azules, amarillos, violetas…, tonalidades que llamaban mucho la atención; las rosas se negaron a cambiar su color, pues pensaban que su blanco puro siempre las pondrían por delante del resto de flores; sin embargo, los humanos fueron atraídos por los colores vívidos del resto de flores; las rosas, sintiéndose traicionadas, trazaron un plan para vengarse de los humanos y volver a ser las flores más bellas: sacaron espinas, de forma que cuando un humano fuera a cogerlas, se pinchara con ellas y las rosas pudieran coger su sangre para teñir sus petalos de aquel rojo brillante.

Y así, del odio, nacieron las rosas rojas.