Hoy ha venido a donar sangre un chico que tendría como mucho 28 años, debía tener algún tipo de enfermedad autoinmune, necesitaba muletas para caminar y le costaba hablar con fluidez, se le notaba cansado pero lo más impresionante es que pese a ello se le notaba feliz.
Era un donante habitual, tenía su carnet y todo. Con la cantidad de problemas que debe de tener en su vida aun así es capaz de sacar tiempo para donar sangre para gente que lo necesita. Se lo contaba a mi madre y me dijo “así debería ser”, es cierto, pero desgraciadamente así no son las cosas, desgraciadamente este es un caso realmente excepcional y es una pena que sea así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario