El sábado fui a la peluquería, después de hacerme todo me miré al espejo y por primera vez desde hacía mucho tiempo, la persona que me devolvía la mirada era yo, yo sonriendo, lo cierto es que nunca me había reconocido de verdad en el espejo cuando estaba morena, nunca había parecido yo de verdad.
Esa persona me devolvía una mirada segura y fui consciente entonces de lo que tenía que hacer y tomé una decisión que llevaba evitando tomar desde hacía demasiado tiempo ya, tenía que dejar de hablar con Zipi, tenía que probar si de esa manera yo podía estar mejor, me dolía porque, sobretodo últimamente, me había ayudado mucho pero tenía que hacerlo. Necesitaba quedar con él cuanto antes para que las dudas no me hicieran cambiar de opinión, pero hasta hoy no he podido verle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario