¿Cuánto tiempo necesitas realmente para conocer a una persona? ¿Es que acaso no es cuestión de tiempo? No, parece que no, puedes haber pasado mucho tiempo con una persona, meses, años, incluso décadas y no conocerla realmente. Es cierto que el tiempo hace mucho, la persona que conociste y la persona que has descubierto que es unos meses o años después no es la misma, no tanto porque la persona haya cambiado en ese tiempo, que también puede ser, sino porque has conseguido llegar a ciertas zonas de su persona que estaban muy profundas para una relación tan superficial como la que existe en un principio. Pero realmente lo que te descubre como es una persona de verdad son momentos críticos, momentos en los que la persona se juega algo que le importa, se que suena muy típico y no soy precisamente una persona a la que le gusten los tópicos, pero la sabiduría popular es, al fin y al cabo, eso, sabiduría, y por popular que sea no hay que menospreciarla.
Piensas que conoces a alguien y entonces, en un momento crítico, descubres una parte de ella que desconocías, ¿cómo se te pudo pasar por alto un rasgo de su personalidad tan importante? Es realmente sorprendente lo unido que puedes estar a alguien que desconoces, la imagen idealizada de nuestra mente pocas veces nos deja ver la realidad, eso también es un punto muy grande de este asunto, normalmente nuestra idea de una persona es la imagen que da de sí misma unida a nuestras expectativas hacia ella.
Y entonces ocurre algo y te quitan la venda de los ojos y descubres una faceta de esa persona, es como si la realidad te abofeteara de repente, y como puede llegar a doler, y no te confundas, duele no el que hayas descubierto algo malo de esa persona, que sí, eso duele mucho, pero duele más el que tras tanto tiempo jamás hubieras visto eso, porque incluso cuando descubres algo bueno, algo sorprendente que te hace enorgullecerte de esa persona, una parte de ti sigue preguntándose cómo, estando tan cerca todos los días, no habías sido capaz de verlo.
El problema llega cuando aquello que descubres te hace replantearte tu relación con esa persona, no es quien habías pensando que era, no es por quien sientes todo aquello que sientes, la relación ha llegado a un punto de inflexión, puedes hacer dos cosas: aceptar aquello con lo que has chocado, aceptar esa nueva característica de la persona que has descubierto, o por el contrario, no aceptarla, y esa relación se irá consumiendo poco a poco hasta que la llama se apague, aunque realmente la decisión no se toma conscientemente, es algo que ocurre y no puedes evitarlo. Yo he llegado a ese punto, una de mis relaciones está a punto de cambiar, lo sé, aunque se como quiero que evolucione no estoy segura de que vaya a hacerlo de ese modo. ¡Cómo puede llegar a sorprenderte una persona! Me pregunto a cuanta gente habré sorprendido yo y en que modo…
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