domingo, 19 de diciembre de 2010

Elección

-Puedo darte aquello que más deseas y no voy a pedirte nada a cambio, jamás te pediré nada a cambio, simplemente puedo otorgarte aquello con lo que sueñas.

Retrocedió un paso puesto que no se fiaba de aquello, nada es gratis y menos algo así, tenía que haber un truco, aunque viendo lo que veía realmente podía no haberlo, podría ser cierto que se había ganado el derecho a pedir aquello que más deseara.

-¿Por qué desconfías? Sabes que es cierto lo que te digo, simplemente pídelo, pide aquello que tu corazón más anhela, busca en el fondo de él, sabes que ahí hay algo que necesitas para poder seguir adelante, que sin ello jamás podrás continuar adelante, simplemente pídemelo, te lo entregaré sin reservas.

Comenzó a sentir una fuerte opresión en el pecho, era cierto, había algo que le hacía falta, algo que había perdido, pero ya no conseguía acordarse de que era, lo había borrado de su memoria, se había convencido de que no lo necesitaba, de que simplemente era algo del pasado, pero ahora era obvio que no; pese a no saber exactamente que era, le empezó a costar respirar con normalidad.

-Ni siquiera eres capaz de saber que es aquello que tu corazón tanto anhela. Yo te lo diré, tu corazón necesita para seguir latiendo otro corazón, uno que perdiste hace tiempo y al que finalmente renunciaste; pero ahora viene la verdadera pregunta, es sencillo, sin pensar,  ¿Qué dirías si te doy a elegir entre la vida y la muerte? Porque realmente es lo que estoy haciendo.


Y entonces, vaciló.

1 comentario: